En la era de la banca digital la seguridad se ha transformado en una prioridad. Como consecuencia han proliferado las soluciones de autenticación y gestión de accesos que tienen como fin proteger a las instituciones y sus clientes. La clave está en identificar cuáles son los reales musts de una solución robusta que pueda estar a la altura de la evolución del sector con miras al próximo año
Las principales instituciones financieras saben que la vanguardia se construye con mecanismos de autenticación blindados, que protejan la privacidad de los datos de sus clientes, con el fin de reforzar sus procesos y minimizar los riesgos en un entorno de seguridad digital.
También saben que preservar a sus organizaciones del creciente aumento de los ciberataques requiere de tecnología avanzada, con el fin de minimizar el riesgo, no solo financiero, sino también de reputación, legal y sobre el patrimonio de sus clientes.
Los ciberataques globales aumentaron un 42% en la primera mitad de 2022, con respecto al mismo periodo de 2021, según un estudio de Check Point, una empresa de soluciones de seguridad que identificó al ramsonware (secuestro de datos) como la primera fuente de vulnerabilidad empresarial.
En este sentido, el “elemento humano” continúa siendo la puerta de acceso principal para intentar vulnerar la seguridad de las instituciones. El phishing seguirá representando en 2023 el método más eficaz de los ciberdelincuentes para engañar a los usuarios y hacerles compartir contraseñas, números de tarjeta de crédito y otra información confidencial haciéndose pasar por su banco, de acuerdo con las predicciones de los expertos.
Por todo esto, es fundamental que las empresas financieras de hoy inviertan en sistemas de ciberseguridad inteligentes que les ayuden a prevenir el fraude y la suplantación de identidad, los principales ataques que los bancos deben enfrentar, sin sacrificar la experiencia del cliente y cumpliendo con la normativa impuesta en cada jurisdicción en la que operan.
PUNTOS IMPRESCINDIBLES DE UN DESARROLLO ROBUSTO DE SEGURIDAD DIGITAL
Para la industria financiera, la lucha en pro de la prevención va enfocada en la identificación y autenticación de los clientes al otro lado de la pantalla: asegurarse que la persona es quien dice ser (anti-spoofing). Para ello, la inversión en capacidades que refuercen estos procesos es fundamental. Una plataforma de seguridad robusta debe contener, de manera imprescindible, las siguientes funcionalidades:
- Validación de documentos de identidad: La captura y validación de los datos en los documentos oficiales es el inicio del onboarding Para ello, deben ser comparados con las bases de datos estatales y de prevención de lavado de activos, en tiempo real.
- Credenciales: Una base central para la organización y gestión de credenciales, como nombre de usuario, contraseña u otra información, requeridos para la autenticación de usuarios. Las credenciales deben ir encriptadas y seguir la regulación local para su emisión.
- Sof-token: Cuando las instituciones buscan un método de autenticación simple para verificar la identidad y prevenir el fraude, el soft-token es un candado digital eficiente. Se basa en un método de segundo factor, alojado en un dispositivo específico a través de una OTP (One Time Password) para autorización al iniciar sesión o al realizar operaciones sensibles.
- Biometría: Otro punto fuerte de seguridad bancaria es la biometría (digital, facial) pues su simplicidad genera una fricción casi nula, lo que mejora considerablemente la experiencia de usuario (UX).
- Autograbación: La autograbación es posible gracias al registro visual de los solicitantes, que deben responder a un desafío específico (como leer un texto o proporcionar cierta información) y mostrar su identificación. Una vez efectuado ello, el video valida la identidad, además conduce una prueba de vida, lo que refuerza aún más los niveles de seguridad para bancos y usuarios.
SECURITY SUITE: UNA PLATAFORMA CON EXPERTISE EN LA BANCA
La falta de capacidades de seguridad se citó como un desafío principal para la mayoría de los ejecutivos de diferentes industrias encuestados en un sondeo conducido por Tata Consultancy Services, una consultora del Grupo Tata con presencia global. De hecho, más de 4 de cada 10 encuestados dijo que tuvo dificultades el año pasado para reclutar y retener a talentos con habilidades en la prevención de riesgos cibernéticos.
Esta escasez de expertise puede ser suplementada con el apoyo de un socio tecnológico que traiga a la mesa herramientas de seguridad con grado financiero. La Security Suite, desarrollada in house por Veritran, provee una solución completa de seguridad con enfoque en la autenticación bancaria y verificación de identidad rápida, sin interrumpir la experiencia de usuario.
Esta tecnología de identificación acompaña, asesora y brinda garantías para las instituciones y sus clientes, fortaleciendo la confianza en la innovación digital y las buenas prácticas de acceso a los servicios y productos.
A fin de garantizar un adecuado procesamiento, autenticación y verificación de datos, la solución contempla una serie de herramientas que pueden adaptarse y ser incluidas en la estrategia, según las necesidades de cada institución financiera: soft-token, biometría facial y reconocimiento óptico de caracteres (OCR, por sus siglas en inglés), necesarios para elevar el blindaje de las operaciones.
La rapidez de respuesta en las validaciones provee escalabilidad para los bancos, ya que pueden enfocarse en el desarrollo de productos mientras confían la seguridad en la tecnología desarrollada junto a Veritran, un líder que cuenta con más de 17 años de experiencia en el sector.
Los retos en ciberseguridad solo se están incrementando. La próxima generación de ciberdelincuentes está usando el aprendizaje automático y la minería de datos para lograr embestidas más certeras. La seguridad robusta y la experiencia de uso flexible serán entonces pilares esenciales a la hora de conservar el liderazgo mantendrán a los líderes del mercado en su posición, ganada con confianza y excelente servicio.